viernes, 13 de enero de 2017

Historia del turno de discapacidad en el MIR...



Adenda.-

Hay 118 admitidos por el turno de discapacidad para 443 plazas reservadas que no se cubrirán por el turno y que se acumularán al general de forma automática.

El año pasado hubo 105 admitidos para 427 plazas reservadas y el anterior 113 admitidos para 427 plazas reservadas.

Si se fijan, no es casualidad que hace dos años el penúltimo turno terminara en el 7000 y el último comenzara en el 7001 hasta el final. Esa es la razón de que en el calendario simulado para este año un servidor haya ajustado también esas cifras, más aún con el margen de haber más plazas ofertadas. ¿Podrían estirarse más allá todavía del 7000?... podrían, pero eso lo ajustarán definitivamente a la vista de los resultados provisionales.

Mantengo pues la hipótesis de que el comportamiento, en la prueba en general, y en particular en cada subconjunto de partícipes, es una cuestión de % densidad en su reparto por intervalos de la distribución de resultados. No la misma a lo largo de toda la distribución pero sí con un patrón +/- de comportamiento de años anteriores. Comportamiento por intervalos que resulta de la ponderación de N y de n, es decir, del total de presentados y del total de presentados por subconjunto. De la media ponderada de comportamientos resultará el comportamiento medio del conjunto de presentados.

Hay disparidad de comportamientos entre subconjuntos y esa es la causa de la importancia de que unos crezcan o disminuyan más que el resto. Eso modificará el resultado medio sin que necesariamente cambie el grado de dificultad del examen.

Por lo tanto, una vez sabemos el número de admitidos definitivos de cada subconjunto podemos simular sus densidades. En el caso que nos ocupa es un subconjunto pequeño pero suficiente para aproximar el día y turno que se interrumpirá el turno general para dar paso a la preferencia reservada del turno de discapacidad.

El MSSSI, es decir, los funcionarios que trabajan en la gestión de las pruebas entre bambalinas, son los que más saben sobre ese comportamiento aunque se lo callen.

No necesitan hacer aproximaciones porque a partir del día 28 de febrero dispondrán de los resultados provisionales, y por tanto de la distribución de los mismos por subconjuntos.

Seguro que habrá una persona encargada de preparar el Calendario de los Actos de Asignación de Plazas en función de esa densidad de resultados por subconjuntos. ¿Por qué?

Porque hay dos subconjuntos específicos que lo requieren. Uno es el subconjunto de afectados por el cupo, y el otro es el subconjunto al que pertenecen los que han optado por el turno de discapacidad.

Ese primer embastado servirá para preparar el Calendario oficial y definitivo a partir del día 24 de marzo que salen los resultados definitivos y quedan fijados los nº de orden y ya no se mueven. Tanto es así que si alguien se le admitiera positivamente un recurso de alzada  contra la Resolución que los fija, se le daría un nº bis y se le citaría el día y turno que le correspondiera por ese nº bis de orden.

Pues bien, no hay que ser muy observador para darse cuenta que de esa distribución de resultados por subconjuntos, el primer día y turno en que pasen los llamados de 350 a 400 los chicos del MSSSI están indicando que ese día y turno se agotará el cupo.

Igualmente, y a causa de tener previsto día y turno en el que se habrá de suspender el turno general para dar paso al turno de discapacidad, los que están entre bambalinas habrán decidido que ese día, justo ese día, será el último de los llamamientos y será en un solo turno a todos los que queden hasta que se termine. 

Eso significará que ese día, habrá mogollón de gente en la calle Lope de Vega, esperando que sean llamados verbalmente en dos tongadas. La primera será por un nº tal que abarque la suspensión del turno general para dar paso preferente a los que queden por elegir del turno de discapacidad, que pasarán antes que el resto que será un segundo grupo que reanudará el turno general caso de que queden plazas sin elegir porque haya gente del turno de discapacidad que no le interesen las plazas que les queden.

Este año seguramente será el último que tendrá ese inconveniente, sobrevenido y no deseado por los que están entre bambalinas como forma de gestionar la elección del turno de discapacidad. Porque solo hay un examen igual para todos, solo hay una oferta de plazas y solo hay una lista de nº de orden. Después del examen, para gestionar todas las normas que rigen las pruebas, hay que hacer todas esas cosas que ni huelen siquiera los que predican sobre el 2:1 día sí, día también. 

El MSSSI ya tiene previsto, no por casualidad, que en el menor plazo posible ya no tenga lugar la elección presencial. Esa es la causa de que ya se hayan incorporado a la misma el resto de profesiones y seguramente el año que viene se incorporen las dos que quedan. 

Se acabó la elección presencial. Todos, obligatoriamente, se incorporarán al proceso de elección telemática. 

Obviamente se dirá que es por modernidad, y no lo pongo en duda, pero la razón que hay detrás es esa. Exactamente igual que la razón de que se siga utilizando el baremo académico en la prueba no es otra que facilitar los desempates por intervalo de resultado de examen.

Por si no lo saben, los baremos académicos no son otra cosa que el resultado de hacer equivaler las calificaciones académicas, de diferentes planes de estudios, de múltiples escalas de valoración en una sola escala de equivalencia. No solo las de España sino las de universidades de más de 100 países.

De ese trabajo manual solo se puede mecanizar el resultado de la fórmula, pero el nº de aprobados, notables, sobresalientes, y matrículas de honor. Eso se hace manualmente porque no cuentan todas las asignaturas y además cada una de las bases de calificación de las diferentes universidades no son iguales. Hay que ir asignatura por asignatura de cada certificado eliminando lo que no cuenta e incluyendo lo que sí.

Por eso siempre se ha dicho que una cosa es predicar y otra dar trigo. Si pudieran los que están entre bambalinas ya se habrían quitado de en medio el asunto del baremo, pero no pueden. Los aspirantes se alzarían al enterarse que los sorteaban para obtener su nº de orden entre 20-30-40 empates de resultados en la mayor parte de la distribución.

Es lo que hay, y por eso hay baremo académico. Aunque en los papeles que es por otra cosa. ¡Cuesta varios meses baremar a más de 30.000 aspirantes en el conjunto de todas las pruebas!

No es lo mismo la necesidad de la elección telemática que la necesidad del baremo, pero no se venderá por su necesidad sino por su modernidad.

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