jueves, 19 de enero de 2017

El punto...

... andaba estos días enfrascado en intentar cuadrar el resultado de una búsqueda en una base de datos. 

El informe que llevaba entre manos era uno de esos tablones que reproducen las pequeñas historias de 15 años de datos.

Llevaba dos años sin actualizar esos tablones. Tienen que ver con la elección de plazas por especialidad, sexo y nacionalidad.

Me sacó de ese letargo alguien que me propuso colaborar en un artículo en el que mi parte en el mismo iba por ahí y por alguna gráfica.

A una especialidad, de esas de nombre compuesto y que su última letra termina en un punto que apocopa o trunca la última palabra, porque de lo contrario su nombre aún sería más largo.

Ese punto faltaba en un año. Un año que aún me tiene enfrascado porque era anterior al período que trata el artículo que son los diez últimos años y que también tuve lo mío para cuadrar.

El año del punto es de la convocatoria 2002 y eso ha impedido por el momento su publicación.

En esos tablones hay 89.453 plazas que son 89.453 personas con sus sueños, sus ilusiones, sus anhelos, en definitiva buscando su futuro.

No conozco a casi nadie que se pasa por aquí y las estadísticas de páginas vistas nada o casi nada dicen de ello. Además la mayoría eligen aparecer como anónimos.

Pero lo que tengo claro, lo que quiero tener claro, es que no es un punto lo que nos une o nos separa unos de otros. No, los puntos se encuentran más tarde o más temprano y las cosas, o los tablones, terminan cuadrando.

Lo que nos une o nos separa son sentimientos porque somos personas, porque somos distintos. Porque ser distinto es lo normal no lo extraordinario.

No busco adoctrinar, de nada serviría, no busco igualar, iría contra mis principios. Tampoco busco hacer amigos. Tan apenas me comunico con los que han pasado por aquí o me han escrito alguna vez más allá de contestarles la primera sobre lo que me preguntan. Reconozco que hablo y escribo con contundencia, reconozco que hablo y escribo con vehemencia, reconozco que puedo parecer o que soy altivo. No quiero echarle la culpa al aire que sopla en mi tierra, a la sequedad de sus páramos, a la soledad de sus desiertos, al agua de balsa que se bebió durante mucho tiempo. Lo reconozco y punto. No es para tirar cohetes pero es lo que hay.

Así pues no creo que sea un punto lo que nos une o nos separa. Un punto que he añadido al final de la letra en la que faltaba y ha cuadrado el tablón. No es ese punto no, el punto que nos une a unos y nos separa a otros. Es otro punto.

Es un punto idealizado, revestido o convertido en sentimiento, en idea, en ideología, ese punto idealizado es lo que une a unos y separa a otros. Esa es la vida y así seguirá siendo. Unas veces son las ideas, otras los intereses, otras las estrategias. Otras los aciertos, otras los errores. 

Lo que nos une o nos separa, no suele ser un simple punto. Suele ser un juicio previo que dificulta y/o impide el acercamiento. ¿De donde sale ese juicio previo, de donde sale esa idea instintiva, automática, que salta como un muelle cuando ve, oye o lee algo... dónde se forma, dónde anida... por qué?... ¿en el ambiente?... ¿en qué ambiente si hay hijos de los mismos padres que unos tiran por aquí y otros por allá?... ¿dónde está ese punto en el que se generan los juicios previos que te salen instintivamente, las ideas en las que se convierten, la manera de ver las cosas, el prisma desde el que las ves, el criterio que te formas de algo?... ¿acaso es eso la ideología en definitiva?... ¿te los has preguntado alguna vez?...

Encontré el punto que faltaba y me cuadraron los números... ¿pero se pueden cuadrar sentimientos, ideas, juicios previos divergentes, el mío y el tuyo... nuestra manera diferente de ver las cosas... se puede?

PD.- Entrada inspirada por un comentario Anónimo recibido y que le contesto aquí. Lo que cuento del punto al final de una letra es real, tal cual me ha ocurrido hasta hoy que he terminado de cuadrar los tablones. El resto de lo que cuento es una reflexión que me hago hace tiempo, no porque considere que tengo razón, ni siquiera razones aunque me salgan a borbotones. Tu comentario recibido me ha venido como anillo al dedo para hacer el paralelismo antitético aprovechando lo ocurrido estos días mientras intentaba cuadrar los tablones. La publicación de los tablones la dejo aparcada por el momento.

1 comentario:

  1. Mi apreciado amigo, recibi este interesante escrito tuyo que lei con interès. Y me gusto', me gusto mucho.
    Es una muy interesante reflexión. Pensaré sobre lo que planteas.
    Gracias, muchas gracias, por tu trabajo y por tus reflexiones.
    Un fuerte abrazo.

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