sábado, 9 de febrero de 2013

EL BALANCE DE LA DIFICULTAD

Una de las preguntas que me hacen es por donde irán los tiros en el examen este año.

Esa pregunta presupone que la dificultad del examen se determina previamente, y de eso no tengo pruebas, no digo que no se haga, simplemente no tengo pruebas.

Sobre la dificultad puedo hablar desde varios frentes, un frente sería por haberla medido exhaustivamente por los resultados de los exámenes durante once convocatorias y haber acotado sus límites. 

Ese acotamiento no garantiza que haya sido querido tal y como salió cada convocatoria, ese comportamiento puede ser debido a un conjunto de circunstancias, no solo una consecuencia de su voluntad. Lo que llamo un conjunto de comportamientos, que hacen imprevisible como será de difícil el examen, pero hacen previsible su área de incertidumbre. 

La medición de la dificultad la he tenido que adaptar a lo que tenía, de ahí que no he seguido procedimientos académicos sino que he desarrollado los propios para adaptarme a lo que tenía.

En cuanto a otros frentes podemos intuir que el examen MIR se prepara y se debe de preparar concienzudamente, ahora mismo se tiene que estar cociendo el examen del día 2 de febrero de 2010 en de esta convocatoria- Un examen de 250 o 225 preguntas, con solo 10 de reserva para poder anular las impugnadas, y un comportamiento acotado en su dificultad, requiere una profesionalidad extrema. Una metodología con mucho control de las preguntas y de las respuestas. Excepciones pocas y que quepan en las 10 preguntas de reserva, de lo contrario el escándalo estaría asegurado y saldría en los papeles.

Así que intuyo, por no decir afirmo porque no tengo pruebas, que dentro del Ministerio hay un equipo de "cocineros" que lo hace posible, un equipo probado desde hace tiempo, mucho tiempo,  desde los orígenes, que guarda como oro en paño sus secretos de cocina. Tal y como procede. Los resultados de esos secretos de cocina, se mueven en un área acotada, producto de todos los comportamientos de quienes confluyen en el MIR. No es simplemente el producto de una decisión y sale tal cual se ha previsto. No, no creo que eso sea posible.

Sin embargo si que creo que es el resultado de un conjunto de comportamientos. Comenzando por los que han establecido las normas previas para ordenar y de los que establecen los criterios de lo que se ha de preguntar y como preguntarlo. Pero también de lo que aprendieron previamente los preparandos antes de egresar,  del tiempo y circunstancias transcurridas desde que lo hizo cada uno, de los preparadores y su metodologías, de la preparación de los preparandos y de sus circunstancias durante la preparación y el día del examen. El conjunto de todos esos comportamientos determina el grado de dificultad percibido por cada examinado, y constituye finalmente el grado de dificultad del examen. Que duda cabe que hay otros métodos para medir, pero ese es el que he podido utilizar.

Supongo que ese equipo tiene quien se encarga de la intendencia de compra de los productos de temporada y quien de la elaboración culinaria, de la decisión de los entrantes, primeros y segundos, de la prueba de los platos, de su conservación refrigerada, y por último de la decisión del menú y de su sellado y congelación una vez decidido. Todo a la espera de su distribución en transporte apropiado para su mantenimiento adecuado en la cadena de frío, hasta su servicio en la mesa de examen correspondiente. Más de doscientas mesas de comensales si no recuerdo mal a lo largo del territorio nacional y en conjunto más de cuatrocientas para todas las profesiones sanitarias.

¿Entonces la Comisión Calificadora?. Tiene su papel, parecido al de la Junta Electoral Central cuando se celebran elecciones. El día del examen está reunida antes de que se constituyan las mesas de examen, representa la máxima autoridad ayudada por los presidentes de las mismas, valida, verifica, resuelve y por fin certifica, todo lo necesario para dar por buenas las actas y poder archivarlas junto con las incidencias resueltas. Después determina la plantilla de respuestas provisionales y por fin las definitivas. 

Pero hemos de convenir que semejante necesidad de logística  e infraestructura requiere de profesionales que preparen todo con cuidado para que los menús resistan la calificación aprobatoria, de la propia Comisión Calificadora, de los comensales y de los observadores. 

Por lo tanto tiene que haber cocina y cocineros, obviamente la Comisión no podría sola con todo, imposible. Su papel tiene que ser un papel formal, necesario pero formal. Un papel de notario fundamentalmente, los oficiales son otros, tiene que ser otros necesariamente, en una prueba de estas características. Una prueba que ha de resistir la validez de la misma, y los índices de fiabilidad, dificultad y discriminación.

Bien, y después del discurso, ¿cuál es el balance de la dificultad?

Para verlo, lo haremos con un ejemplo de dos exámenes extremos de dificultad. Me inclino por medir y comparar esa diferencia analítica entre los exámenes de las dos últimas convocatorias:



Una forma gráfica de medir y comparar la dificultad extrema de los dos últimos MIRes:



Otra forma gráfica de medir y comparar la dificultad extrema de los dos últimos MIRes:



Forma académica y aceptada de medir la dificultad, en realidad la facilidad


Otra forma gráfica de medir y comparar la dificultad extrema de los dos últimos MIRes:



Forma propuesta por el editor del blog para medir la dificultad 


Nota editada el domingo día 16 de diciembre de 2012.-

Después haber redactado y publicado esta entrada, en el blog Salud con cosas, en su resumen dominical de la blogosfera sanitaria, se publica, entre otras, una referencia al blog Matasanos. En dicho blog se dedica una entrada a lo que ha supuesto una posible filtración en el examen EUNACOM 2012 en Chile, recientemente realizado. Al margen de en qué quede la investigación abierta, el propio director del examen reconoce que les lleva todo un año la preparación del examen.

Aquí hubo sus más y sus menos en el examen de enero de 2010 sobre si iba a ser con imágenes o no, que resultó que sí, comunicándolo el Ministerio en nota de prensa el día anterior al examen cuando ya las academias, deprisa y corriendo, habían preparado material al efecto para su repaso, desde unos días antes. ¿En qué quedo aquello?. ¿Hubo o no hubo filtración?. ¿Se abrió procedimiento de investigación?

2 comentarios:

  1. Mi opinión: en general, un examen "no difícil" para lo que suele ser un MIR, pero tampoco tan fácil como puede parecer en un principio.

    Según he estado leyendo en la iniciativa MIR 2.0, ciertas respuestas pueden resultar sorprendentes ya que no son "la opción más llamativa" o la que "contestaría todo el mundo" ... y creo que el principal motivo es la ambigüedad con la que muchas están construidas.

    En fin, habrá que esperar a mañana, a ver qué nos dice el Ministerio, y a partir de ahí, impugnaciones y demás ...
    Mejor tomárselo con calma, porque el examen ya está hecho.

    Mucha suerte para todos, y enhorabuena a Gangas por su esmerado trabajo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto la palabra facil para mi no es la adecuada, me lo tome como un examen tipo atrapa un millon, en mi caso era un desastre con el tipo test, consegui subir 30 netas en el ultimo mes tan solo con test y trucos de resolver test. A dia de hoy ya he olvidado todo de la demencia por cuerpos de lewis, tan solo se qe si aparece aluciones hay que marcar esa... me sobro tiempo hasta para tomar cervezas pasando del temario... y el dia del examen me quejaba por no poder fumar 5 horas... no de lo facil o dificil... ahora a demostrar quien es mejor currando, suerte a todos!

      Eliminar