jueves, 24 de marzo de 2016

Los resultados por baremos según procedencia III...

... presentados como españoles y presentados como extranjeros con baremo académico de sobresaliente (de 3,0000 a 5,0000)...



Adenda.- Parece evidente que a la gráfica de la tres entradas anteriores y de ésta les falta el discurso de los números, es decir, de su valor absoluto y relativo respecto del total de presentados al examen, no sea cosa de que no sepamos cuantos baremos académicos son y representan en el total los aprobados, los notables, y los sobresalientes, y estas gráficas nos llamen a engaño.

Con todo este trabajo voy buscando saber lo que ha pasado en estos quince años en el MIR, para ello he tratado de desagregar los resultados por procedencia (todos los presentados como españoles, y todos los presentados como extranjeros) y por baremos académicos aprobados, notables y sobresalientes... todo ello de una forma que entre por los ojos, gráficas, y que también vaya acompañado de los números que las representan. Algunos de estos números tratarán de mostrar y demostrar que ha pasado con la demanda española y extranjera y porqué ha pasado lo que ha pasado. 

Resulta una obligación ética para mi porque desde ya hace unos años me he encontrado que el discurso de los números me dicta un discurso que el discurso oficialista de los "pastores y jardineros", y esa obligación me pesa en el intento de encontrar un discurso que entre por los ojos, porque los números a mi me dicen que si se hubiera hecho lo que se debería de haber hecho en su momentos ahora no asistiríamos al intento de sembrar el país de facultades de Medicina... alguien debería de haberse preocupado de soltar el grifo del numerus clausus justo en las universidades públicas antes y ahora, aunque sea un derecho constitucional, no habría motivos para abrir nuevas sean públicas o privadas, por una cuestión de mercado nada más.

Se que este discurso no es políticamente correcto para los "pastores y jardineros" pero es el que me dictan los números, me dicta mi cabeza, y me dicta mi corazón...

En la próxima entrada irá el discurso de los últimos quince años del MIR sin palabras, un discurso de números, un discurso que intentará demostrar el porqué de la demanda extranjera y el porqué de las "hombreras" de estos últimos años, un discurso que nos dice que la demanda española ha fluctuado a lo largo de estos años para terminar este último siendo la misma en valor absoluto que la de la convocatoria 2001 pero no así su composición, ¿qué ha pasado en estos años? 

Al mantenerse más o menos fija la demanda de recién egresados españoles hasta hace dos años y al aumentar las plazas como consecuencia del boom económico desde el inicio del decenio pasado, se logró que la demanda del resto de españoles, repetidores, recirculantes, especialistas, y otros que quedaban sin especializar de generaciones anteriores, disminuyera por encontrarse un mercado laboral mayor por el boom económico, más población y más renta disponible, y ese mercado laboral no solo daba más trabajo médico sino la posibilidad de elegir el que más conviniese.

Esa situación metió una presión al alza acelerando la demanda extranjera, no solo para hacer el MIR sino también para trabajar en todos aquellos submercados laborales médicos que los médicos españoles no atendían. La demanda extranjera se adaptó como el guante de un cirujano a su mano, de forma rápida y exponencial facilitada por un procedimiento de homologación de títulos meramente administrativo, papeles, y ad libitum, a voluntad.

Desde hace cuatro años la tortilla se ha dado la vuelta y ahora la presión que se ejerce sobre la demanda extranjera es a la baja y está consiguiendo el fenómeno contrario. Todo ello por la reducción de la oferta de plazas, que una vez estabilizada ha repuntado ligeramente si no contamos las plazas en régimen de Escuela que han desaparecido del sistema MIR de especialización. 

La respuesta española han sido las nuevas generaciones de médicos de las facultades públicas y privadas creadas como consecuencia del déficit que se produjo y porque las universidades públicas no respondieron subiendo la oferta cuando debieron de hacerlo, desde mi punto de vista entre 1995 y el 2000 que fue el intervalo de tiempo entre la implementación de la convocatoria específica de Familia y su extinción, duplicando la oferta de plazas esos años y dejándola consolidada posteriormente sin liberar parcialmente el numerus calusus. 

Una respuesta de parche coyuntural, cuando lo tortilla se ha dado la vuelta, ha sido la implementación de las modulaciones de la nota de corte y del % del cupo que fueron previstas en 2008 y 2010. Sin tener que modificar la LOPS y la Ley de Extranjería han reconducido la situación con la misma rapidez que la demanda extranjera se adaptó en su día, y acompañadas de otras modulaciones han dejado prácticamente igualadas la oferta de plazas y la demanda de recién egresados en las universidades españolas. Ese equilibrio se ha producido de hecho que no de derecho porque no está normativizado. Como la prueba sigue siendo de libre concurrencia, para dejar de serlo deberían de cambiar la LOPS, la Ley de Extranjería, e incluso la Constitución, por ser la prueba MIR una prueba pública, no puede dejar de ser una prueba selectiva sometida a los criterios previstos en las leyes para las pruebas públicas, la selección por mérito y capacidad.

Así pues el gestor principal de la prueba, el MSSSI, ha hecho pronto y bien lo que podía hacer, modificar los reglamentos justo antes de que estallara la crisis previendo las modulaciones. El otro gestor de la prueba, el MECD, le faltaron reflejos para influir y propiciar el liberar el numerus clausus cuando debió de hacerlo, entre 1995 y el 2000. Aún así tardó seis años en ejercer su inluencia y poder, y justo lo aflojó el numerus calusus cuando algunos ya comzaban a verle las orejas al lubo. Una burbuja que se nos podía llevar por delante. De ahí que un servidor que se ha encontrado en medio de la vorágine diga por activa y por pasiva que el ojo clínico de Alberto Infante Campos y su antecesor. Me da a mi que ellos fueron junto con aquellos en los que se apoyaban, los que se adelantaron previendo las modulaciones aprovechando la DTQ del RD 183/2008. Muchos fueron los que ni las olieron.

En el último MIR, que todavía no ha terminado, el numero total de todos los que se han presentado como españoles (recién egresados, repetidores, recirculantes, especialistas, con doble nacionalidad, y otros) ha sido prácticamente igual que el de la convocatoria 2001, por lo tanto la demanda española en quince años ha terminado igual que en el inicio del período estudiado. 

Lo que ha cambiado en la demanda española es su composición interna, ahora el subconjunto de recién egresados ha aumentado por las razones explicadas más arriba, acomodándose a la demadna en una relación que tiende al 1:1. El resto de la demanda española ha disminuido y parece estabilizado. 

Por último decir que parece lógico que haya un discurso contrario al 1:1 ya que venimos de una situación años y años en la que estuvo incluso por debajo de 0,75:1

En esa tesitura no resulta defícil justificar que hay que dejar 0,25:1 para el resto pero eso trajo ineludiblemente el "desbarajuste" que conocimos durante medio decenio anterior, la demanda extranjera llegó a ser igual que la demanda española, se llegó a elegir plaza con nota negativa, o sin contestar una sola pregunta que de todo hubo, llegaron a quedar varios años plazas sin cubrir que no elegía nadie. Se llegó a liberar del cupo a los SIT 4 sin soporte normativo durante tres años y en la convocatoria del 2009/2010 se llegaron a adjudicar más del 34 % de las plazas a la demanda extranjera.

Así pues, o un servidor está equivocado de arriba a abajo, o hace falta una demanda de 2:1 para que se cubran las plazas en una prueba selectiva. En esa prueba selectiva el año pasado los presentados como recién egresados de universidades españolas fueron 5.224 que fueron el 91,60 % de los 5.703 que un servidor había previsto y que uno de los "pastores y jardineros" mencionó esa cifra sin citar la fuente, que nunca citó 5.224 que es mejor fuente, concretamente del MSSSI, siendo las plazas convocadas de 6.079 que descontadas las de régimen de Escuela se quedaron en 5.996 lo que dio una ratio de recién egresados por plaza de 0,87:1

Que aún así no todos los recién egresados que superaron la nota de corte eligieron plaza porque ejercen el derecho de no elegir aquello que no les interesa cuando les toca de entre lo que queda, demanda selectiva. Que la cuantificación de los recién egresados en universidades españolas que no superaron la nota de corte la publicó el MSSSI el año pasado y fueron 262 de los 5.224 que se presentaron al examen. Que de los 3.660 que tenían menos de 25 años fueron 62 los que no la superaron, es decir el 1,69 % y de los 1.564 con más de 25 años fueron 200, es decir el 12,79 %. Ese fue exactamente el coste de la nota de corte en la prueba selectiva del año pasado que pagaron los recién egresados, resultado que supuestamente les llevaría a repetir el MIR junto con los recién egresados que pudiendo elegir renunciaron a hacerlo por las razones que fueran.

Este es el discurso que me he encontrado en el camino recorrido estudiando los recovecos de la distribución de resultados. Un discurso distinto del de los "pastores y jardineros". Un discurso que no parte de una posición previa al estudio de los datos y que simplemente me he encontrado. Puedo estar equivocado o no, puede ser o no conveniente, puede ser o no políticamente correcto. Puede ser en definitiva contra mi propio tejado porque lo que pretendo es conseguir más datos para estudiar más temas, y tal vez mi discurso no sea muy contemporizador para conseguirlos. 

Pero es lo que hay y cada uno debe de apechugar no solo con su discurso sino con sus consecuencias.

El lunes de Pascua publicaré la colección completa de tablas con datos analíticos y las imágenes gráficas que les corresponden. Tal vez nos ayuden a ver las causas de las "hombreras" de los resultados y las "tripas" de los mismos, cuando veamos los resultados desagregados por procedencias y baremos académicos, con cada demanda cuantificada en valores absolutos y su evolución a lo largo de los quince años.

Como colofón irá una tabla que contiene los datos de la simulación de los recién egresados presentados al examen a partir del único dato conocido, el del año pasado, y además una proyección de la misma hasta el año 2021 inclusive. Esta tabla intenta esa aproximación y a la vez que al menos el MSSSI siga publicando esos datos y mejor aún si pusiera el dato, desde la convocatoria 2001, de los recién egresados de universidades españolas presentados al examen, para evitar malos entendidos con la simulación realizada a partir de un solo año en cuanto a su 5 respecto del teórico total de recién egresados en el curso de la convocatoria.


Las "hombreras" de los últimos cinco años

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