martes, 19 de mayo de 2026

Una frase para un dilema...

 ... 



No eres tú quien elige especialidad, 

es ella quien te elige, a ti solo te cabe

aceptar o renunciar...



- PD.- Piénsalo bien antes de contestarte, la idea no es mía, la leí hace muchos años de alguien que sabía lo que decía, y desde entonces no he parado de darle vueltas. En España, y en los pocos países que nos han copiado, es así. En el resto eres tú, y el centro de formación al que te acercas, quien elige. ¿Acaso todos ellos son más tontos que nosotros? En España el sistema se mantiene por el miedo, dicen que el miedo guarda la viña, nadie se fía de que los centros elegirían sin favoritismos. Así que el precio a pagar es de al menos un año de preparación para convertir la suma de una nota de examen y un baremo académico, expresada a la diezmilésima incluso con algunos empates, en un nº de orden sin decimales, de uno en uno, una fila para elegir plaza y tratar de conseguir la paz social en la elección de plaza de formación especializada. ¿Qué diferencia hay entre 90,3456 puntos totales y 90,3457 puntos totales?. Una diezmilésima, que en España supone un nº de orden. ¿Se imaginan si se eligiera solo con el baremo académico, de 5,00 a 10,00 con dos decimales y en algunos casos incluso con un decimal o sin decimal, siendo los empates a tutiplen que habría que sortear para poder darle un nº de orden en la fila. Amén de un sistema ineficiente de asignación de la oferta con la demanda de recién egresados de universidades españolas que se salva por la demanda de procedencia universitaria exterior para cubrir toda la oferta. ¿Qué pasaría si esa demanda exterior, fundamentalmente latina, no existiera para cubrir mayoritariamente lo que no quiere la demanda nativa, incluido el mercado noMIR? El procedimiento de acceso respondió a su tiempo desde 1978 hasta 1995, y desde 1995 hasta el 2000. A partir de entonces necesita de la demanda exterior para cuadrar las cuentas, y no precisamente con el límite del 10 % sino que toda la demanda extranjera ya estuvo en más del 24 % y actualmente ya llega casi a esa cifra que se superará en menos que canta un gallo, eso sin contar la demanda noMIR. De las 30.303 homologaciones de títulos extranjeros, aproximadamente un tercio son de españoles que en su mayoría se vieron obligados a salir fuera a estudiar medicina porque no les dejaron hacerlo aquí. Intentar cuadrar todo esto es una quimera, le deseo a Mañez no solo trabajo sino ingenio. 

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