viernes, 5 de febrero de 2016

El arte y parte del examinador...


... la pretensión de esta entrada es resumir esta otra....

En el caso de las pruebas que nos ocupan el arte y parte del examinador sería tratar de conseguir que la distribución de la calificación del examen sea, en sí misma, simétrica (media y mediana muy próximas o iguales) y tendente a una curtosis platicúrtica (el instrumento de medición conseguiría afinar la separación entre profesionales ya acreditados de tal manera que las notas del examen estarían una de otras separadas a una diezmilésima entre 10.000 examinados, en una escala -x:675) 

Eso significaría que su transformación en nº de orden coincidiera de tal manera que las frecuencias de las puntuaciones distribuidas por intervalos de netas y de nº de orden fueran iguales en magnitud y simétricas las frecuencias de su parte derecha e izquierda, siendo su media y mediana iguales y coincidentes, en el caso de 10.000 examinados, con el nº de orden, central y centrado, 5.000 (10.000/2)

Que sería lo mismo que hacer coincidir la "normalidad" de la distribución de las notas del examen con la "normalidad" de la distribución de los nº de orden.

Siendo ese "arte y parte" una tendencia orientada a conseguir la máxima eficiencia en la discriminación del examen, dos curvas de distribución que habrían de tender a hacer coincidir sus frecuencias en su superposición. 

Ese "arte y parte" sería tanto como conseguir eligir plaza con la nota del examen en lugar de con el nº de orden equivalente por haber conseguido esa aspiración de superposición.

Eso es exactamente lo que denomino... conseguir "la paz social" en la prueba.

Adenda final.- 

El ejemplo de 10.000 examinados habría de servir para cualquier valor de N y para el supuesto de que N variara al alza o a la baja la dificultad del examen habría de variar de tal manera que se mantuviera la simetría y superposición de la distribución pero consiguiendo mover la misma hacia atrás o hacia adelante en el eje de las x. Para eso si aumenta N ha de aumentar necesriamente y proporcionalmente la dificultad del examen y al revés. Siguiendo el ejemplo del teorema de Tales, el teorema de la semejanza o de las proporciones... 

Un ejemplo paradigmático de ello fue la convocatoria 2009/2010 en la que el aumento significativo de N, que hubiera llevado a que la nota mediana obtuviera un nº de orden peor en 790 posiciones se las "tragara" literalmente el aumento del grado de dificultad del examen, justo en esa magnitud. Lo que hizo que los examinados no "rebulleran" porque su nº de orden se ajustó a sus expectativas de esfuerzo durante su preparación, justo el caso contrario del año pasado en el que se sumó el "hambre y las ganas de comer" mandando para atrás las expectativas de muchos en 1.200 nº de orden ajustados a las netas obtenidas, una parte debida al aumento de N y la mayor parte debida a una mayor facilidad del examen.

Ejemplo de mejor discriminación que la convocatoria pasada, sin sentir una gran dificultad del examen y con parecida N, fue la convocatoria 2013/2014.

¡Quién le iba a decir al filósofo y geómetra Tales de Mileto que su teorema se terminaría aplicando a la conveniencia de la distribución del MIR!

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