miércoles, 23 de enero de 2013

POR SI SIRVE DE ALGO...



En esta tabla se ve lo que ha pasado estos años y lo que puede pasar los que vienen... por eso hay quien se alarma, aunque otros dicen que ya se ha llegado al equilibrio.

El esceso de producción de médicos anterior a los ochenta, y una oferta de plazas para la especialización mucho menor que los egresados anuales y que el exceso acumulado, llevó a tomar medidas, unas planificadas como un numerus clausus férreo, y otras que fueron consecuencia de la situación (buscarse la vida fuera, buscarse la vida dentro ejerciendo sin especialización y posterior metabolización con las pruebas ECOE para los llamados MESTOS, examinarse del MIR con los años, ejercicio en la privada más o menos precario, etc.)

Además de esas medidas, se creó, a partir de 1995, la denominada prueba específica de Familia, por imponerse la obligación de especialización para ejercer dicha especialidad dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La prueba específica convivió seis convocatorias con la prueba general hasta la convocatoria MIR 2000/2001 inclusive, y la suma de plazas ofertadas de ambas supuso un aumento importante respecto de las ofertadas los años anteriores, especialmente los primeros años de los seis decayendo al final del período hasta su extinción por haber cumplido su papel, ese cumplimiento ya era un aviso para haber comenzado a aflojar el numerus calusus, pero no se hizo.

A partir de 2001/2002 se suprimió la prueba específica quedando solo la general, pero el numerus clausus siguió igual de férreo, desde que se creó hasta el curso 2005/2006 que comezó a aumentar. Ello fue así, a pesar del aumento de la oferta de plazas MIR, anual y acumulada, durante el último decenio, según se puede ver en la tabla.

A tiro pasado se puede decir que si se hubiera abierto el grifo del numerus clausus, poco a poco, desde 1995 y algo más desde 2001, se hubiera evitado lo que refleja la tabla, al menos en parte.

La tasa teórica de satisfacción del continuo grado-postgrado (relación entre recién egresados españoles y plazas asignadas a españoles), comenzó a superar el 100% a partir de 1995, para caer ligeramente por debajo del 100% durante los años 1997 y 1998 y volver a sobrepasarlo a partir de 1999 llegando en 2001 al 125,75% y hasta un máximo del 133,59% en 2003, esas cifras ya avisaban  también, pero tampoco se aflojó el numerus clausus. Posteriomente la tasa de satisfacción del continuo grado-postgrado solo ha bajado del 110% el año 2009 que fue del 107,42%.

El grifo del numerus clausus comenzó a abrirse anualmente a partir del curso 2005/2006 llegando a superar a día de hoy el 60% de aumento de forma acumulada, hasta pasar la matrícula efectiva de la cifra mágica de 7.000 plazas en el conjunto de facultades, públicas y privadas, antiguas y de nueva creación, que se habían fijado los que podían decidir.

Con la que comenzó a caer en 2008, y sigue todavía, como consecuencia de la crisis económica... ajustes por todos los lados, y las perspectivas de egresados que figuran en la tabla hasta el año 2018 (calculadas con un decalaje de seis años a partir de la matrícula efectiva menos un 5% de bajas, menor que en los años de exceso de producción que superaban el 10%), supongo que a alguien le tocará mover ficha, aunque parezca que hay tiempo todavía. 

Porque las cuentas, si siguen los ajustes y la reducción de plazas MIR convocadas en los próximos años por parte de las CCAA, no parece que vayan a cuadrar.

Es cierto que ya se han tomado algunas medidas para centrar algo el asunto, ajuste de la oferta de plazas MIR por parte de las CCAA en las tres últimas convocatorias, y las llamadas modulaciones que ha establecido el Ministerio de Sanidad en los requisitos para asignarse plaza, como gestor de la prueba. Pero falta, al igual que faltó en su día en sentido contrario, vigilar el numerus clausus para su ajuste, no sea cosa que pasemos de la gran secada a la gran remojada.

Nota explicativa de algunas cuestiones de la tabla.- 

Donde dice la satisfacción teórica del continuo grado-postgrado, no significa que en el conjunto de plazas asignadas por los españoles estén incluidos todos los recien egresados, ya que no dispongo de ese dato para desagregarlos, sino que es una simulación. 

Esa tasa se ha calculado como sí (teórica) todos los recién egresados se hubieran presentado al examen y la hubieran satisfecho, es decir, dando por hecho (que no es así) que el resto de los asignados españoles es la tasa de recirculación efectiva.

Pero es sabido que la prueba es de libre concurrencia, selectiva y competitiva, por tanto a la misma se pueden presentar normativamente, además de los recién egresados españoles, los recirculantes españoles, y médicos extranjeros, recirculantes o no, siempre que cumplan determinados requisitos.

Por tanto al no disponer de datos, para poder desagregar los recién egresados españoles del resto, y con ello calcular la tasa efectiva de satisfacción del continuo grado-postgrado, me he visto obligado a realizar esa y otras simulaciones. Si la tasa pasa del 100% se convierte en un sensor avisador de que el continuo grado-postgrado se satisface teóricamente, y tanto más, cuanto más pasa del 100%, se hace necesario tirar de recirculantes y/o aspirantes extranjeros para cubrir todas las plazas ofertadas.

Son recirculantes los repetidores por renuncia previa o no, los aspirantes a reespecializarse, es decir que ya tienen una o más especialidades previas, además en la simulación están incluidos, indebidamente como recirculantes, los que todavía no se metabolizaron en su día, y lo hacen a través del MIR en cada convocatoria, y no de las pruebas especificas como han sido las habidas para los denominados MESTOS.

Por eso la llamo tasa teórica, incorporando esta última palabra a la denominada tasa de satisfacción del continuo grado-postgrado. La tasa teórica de satisfacción del continuo grado-postgrado es una necesidad en España, para que no tenga lugar aquella frase, que hizo época, y que decía "seis es igual a cero". Seis años de duración del grado igual a cero porque de nada sirve terminar el grado si no se hace el MIR (postgrado), ya que en España es necesario ser especialista para trabajar como médico en el SNS.

En el zócalo de la tabla se ha calculado la tasa práctica de necesidad externa que no es otra cosa que el % de aspirantes extranjeros que se asignaron plaza y que actúa de comodín entre la oferta y demanda para satisfacer esta última, esa es la explicación de lo que ha pasado estos años.

Con las plazas ofertadas disminuyendo y los nuevos egresados españoles aumentando, no debería de ser difícil, partiendo de uno, o varios escenarios, de oferta de plazas MIR y de nota de corte, en los próximos seis años, realizar dos estimaciones, el numerus clausus,  y el % del cupo, para encontrar un equilibrio entre las distintas expectativas existentes entre los aspirantes.

No pretendo enseñar nada, pero últimamente me llaman para hacer bolos y no me gusta hablar por hablar. Primero los números y después el discurso. No es que descubra el Mediterráneo con la tabla, pero ahí está la recopilación y estimación de los datos de futuros egresados en los próximos seis años, y además justificada la forma de su cálculo para que pueda ser refutada. Quede dicho por mi parte, salvo mejor criterio, por si sirve de algo, a falta de que las circunstancias por venir rellenen las casillas que faltan, porque no es tan fácil de prever a seis años vista como de explicar a toro pasado. Por curiosidad, como siempre, ya he simulado su relleno en uno de los escenarios posibles.

2 comentarios:

  1. Por favor su opinión.
    Mi situación es soy extranjera comunitaria, recibida en el 2000, con experiencia en psiquiatría desde noviembre 2006, un año prakticum en Alemania. He optado por el MIR, a fines de ser previsora: si no logro una plaza este año, cómo afecta y en qué plazo posible la ley de troncalidad? Gracias. Isabel

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    1. Todavía no afecta ese tema y no es posible decir cuando estará en vigor.

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