lunes, 27 de noviembre de 2017

Dos ejemplos y tres distribuciones...

... en el primer ejemplo se presentas dos gráficas para comparar. 

La primera fue de la última convocatoria en la que el baremo académico ponderaba el 25 % del resultado final de la prueba. La segunda fue la primera convocatoria en la que el baremo ponderaba el 10 % del resultado final de la prueba. Juzguen ustedes lo que es un discurso previo conforme a un juicio previo frente al resultado. Ahora imaginen que el baremo pesara para toda la vida el 50 % o el 100 %.

El segundo ejemplo que se propone para comparar tiene que ver con las dos primeras gráficas comparadas con la tercera. El tema va de comparar pendientes centrales de la distribución dejando de lado los extremos.

Si se fijan bien en la pendiente se observa que cuanto más recta sea el resultado es más discriminativo y al revés. Ejemplo las dos primeras. ¿Por qué?

Porque la separación del resultado entre unos y otros examinados tiende a ser parecida, es decir, una pendiente que tiende a uniforme y por tanto cuasi lineal. Sin embargo cuando la distribución se curva y no es lineal, es decir, menos discriminativo es el resultado. Ejemplo la última gráfica del año pasado. ¿Por qué?

Porque los resultados están más cercanos, más apelotonados, y en el caso que nos ocupa desde el principio de la distribución, que produce un efecto demoledor en la segunda parte si lo expresamos en nº de orden a pesar de su resultado en respuestas netas de examen.

En todas las gráficas el eje de las Y expresa el resultado en respuestas netas y el eje de las X representa los percentiles de nº de orden.

Así pues dos discursos y dos paradojas.

El primer discurso dice que cuanto más se pondere el baremo más ancha será la nube de resultados iguales en respuestas netas para un mismo nº de orden y al revés. 

El segundo discurso dice que cuanto mejor sea el resultado de respuestas netas en la cabeza peor será el resultado en nº de orden  para igual resultado en respuestas netas y al revés.

Todo esto no es más que el resultado de que la prueba sea ordenadora o normalizadora. La prueba nn es una reválida acreditadora para que te elijan sino una prueba ordenadora para que elija el examinado en un año determinado y no para toda la vida.

Así pues la prueba tiene la ventaja de que elige el examinado y el inconveniente de que a pesar de que todos sean médicos el ejercicio de examen ha de ser de tal naturaleza que elimine el máximo posible los empates por intervalos de respuestas netas que sumadas al baremo sea capaz de separar a la diezmilésima. Una diferencia de una diezmilésima de puntos totales solo determina una diferencia de un nº de orden, pero no una diferencia de conocimiento que es prácticamente el mismo.

Esta entrada es contestación a un comentario en que se me señalaba como defensor de lo justa que era la prueba. Craso error por su parte. Es mejor hablar de objetividad que de justicia. La justicia es siempre subjetiva para quien la implora porque cree que tiene razón independientemente de lo que le conceda o le quite el resultado de lo juzgado que se expresa en la sentencia.

Por otra parte la objetividad de las pruebas, que se expresa conforme a unas normas de valoración, adolece que juzga el resultado de personas sin tener en cuenta sus circunstancias sino simplemente el resultado de la valoración conforme a la mismas.

Con esta entrada he querido presentar dos discursos y dos resultados de la prueba, para que juzguen ustedes y vean la miseria y grandeza de la misma. Verse obligada a separar a la diezmilésima para que el examinado sea quien elija la plaza y no el centro quien elija al examinado. El resultado se expresa en una escala aproximada de 0 a 100 puntos totales con cuatro decimales. E incluso en los factores de conversión de los puntos finales de examen y baremo a dicha escala se emplean 11 decimales y siempre en todo caso truncados para evitar la inclinación de la balanza a una u otra parte con el redondeo.

En las facultades el resultado se expresa en una escala de 0 a 10 con uno o dos decimales. Ahora díganme como se ordena eso con 6.000 o con 10.000 aspirantes para evitar los empates y por tanto el sorteo para ordenar. 

Aunque quien sabe, igual el sorteo sería el mejor procedimiento, no habría más circunstancia que la suerte y se podría intentar un año sí y al siguiente también hasta que la balanza se inclinara de su lado.




No hay comentarios:

Publicar un comentario